LA MORAL INMORAL

||LA MORAL INMORAL

Por: Santiago Valencia González

Senador de la República 

El pasado 18 de noviembre las bancadas declaradas en oposición al gobierno del Presidente Iván Duque, se retiraron de la plenaria del Senado para que no se pudiera votar el proyecto de acto legislativo que impedía que en próximos acuerdos de paz con grupos al margen de la ley, los delitos sexuales contra nuestros niños fueran a parar a una justicia hecha a la medida como pasó en el tristemente célebre acuerdo Habanero, anoche hicieron lo mismo para no escuchar a quienes garantizamos el derecho a la protesta pacífica y los que como usted y como yo, no queremos parar y seguir aportándole a nuestro país lo que necesita, ¡Trabajo!

Que se opongan a Proyectos de Ley del Gobierno, no es una novedad en la agenda política de nuestro país. La novedad y lo verdaderamente triste, es que una semana antes, esos mismos Senadores se rasgaban las vestiduras por la lamentable noticia de la muerte de unos menores reclutados por las disidencias de la narcoguerrilla de las Farc, que se encontraban en un campamento junto con un peligroso criminal. Fue tanta su indignación que citaron al entonces Ministro de Defensa Nacional Guillermo Botero, a un debate de Moción de Censura que más pareció un linchamiento moral.

Salen en todos los medios pidiendo ser escuchados, se inventan cuanta historia se les ocurre para desprestigiar al gobierno y acuden a las estrategias más bajas con tal de cumplir con su objetivo. Eso sí, son incapaces de escuchar a sus compañeros, se levantan y se van cada vez que escuchan un argumento que no pueden controvertir o que desvirtúa sus mentiras, apelan a un joven muerto en una manifestación, pero ignoran al joven que víctima de sus propias papas bomba, cayó muerto al intentar atacar a otros ciudadanos en un bloqueo frente a la Universidad de Antioquia y claro está, nunca se les escuchó repudiar el ataque en el que fallecieron tres policías en Santander de Quilichao o los casi 400 heridos en las manifestaciones, el secuestro de estos niños a los que los criminales utilizan como escudos humanos y carne de cañón, nunca las masacres, las violaciones o los abortos a los que fueron sometidos miles de niños por estos mismos cuando aún, no se les premiaba con impunidad.

¿La razón? Fácil, la moral inmoral de quienes defienden un acuerdo del que fueron arte y parte, por encima de las verdaderas víctimas. Al parecer no da tantos réditos políticos la justicia contra los violadores de los derechos fundamentales de nuestros niños, como el odio político, el morbo y el amarillismo que produce el “haber bajado a un alfil del gobierno”.

Les parecía inmoral compartir un espacio con el Ministro Botero, pero se derriten al ver al perpetrador de la masacre de Bojayá donde fueron brutalmente asesinados 45 niños, sentado ocupando una curul, se dan latigazos en la espalda por las acciones del gobierno por mantener nuestra seguridad, pero aplauden cada vez que pueden que los asesinos de miles no hayan pagado por ninguno de sus crímenes.

Moral inmoral la de algunos que se niegan a defender a nuestros niños, que equivocadamente ven como el futuro, cuando son el presente, moral inmoral de quienes prefieren premiar a los victimarios y revictimizar a los ya sufrieron bastante, moral inmoral la de quienes salen corriendo al verse en evidencia frente a todo el país, moral inmoral la de los que piden y no dan. 

Por desgracia ya nada podemos hacer por evitar la impunidad otorgada en la Habana, lo que sí podemos hacer y con lo que me comprometo como ciudadano, como legislador y como padre, es a hacer todo porque estos errores no nos condenen a seguir siendo cómplices del sufrimiento de nuestros niños en el futuro, a trabajar sin cansancio mientras otros se niegan a permitir que nuestra economía siga creciendo por encima del promedio en la región, me comprometo a contarle a cada ciudadano que las cosas van bien y pueden seguir mejorando si entre todos vamos para el mismo lado y no paramos, que un país fuerte se construye todos los días trabajando, no con promesas populistas y mucho menos mintiéndole al país frente a una cámara con fines electoreros, pero a la hora de la verdad no cumplir con la función para la que muchos fueron elegidos.

By | 2019-12-03T17:23:11+00:00 Diciembre 3rd, 2019|Opinión|