Columna/ Preguntas sin respuestas

||Columna/ Preguntas sin respuestas

Muy preocupado quedé tras el debate de control político en el que le pregunté, en nombre de la ciudadanía, al Gobierno varias inquietudes justificadas sobre los acuerdos con las Farc.

Usando la retórica propia de la negociación con la guerrilla, en la que el Gobierno aprendió el lenguaje de la confusión, el alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo y el viceministro del Interior, Guillermo Rivera, evadieron la mayoría de las preguntas realizadas.

Las respuestas dadas me hacen recordar las burlas de los cabecillas de las Farc a las peticiones de las víctimas y la frase de Jesús Santrich’ cantando quizás, quizás, quizás.

Aunque pregunté por la desmovilización de las milicias, el rearme de una parte de ese grupo y las implicaciones de las zonas de concentración, no hubo una sola respuesta satisfactoria.

A pesar que cerca de 10.000 de los 17.000 integrantes de las Farc pertenecen a las milicias, tanto el Alto Comisionado de Paz, como el Viceministro, no dieron una respuesta clara.

No obstante, lo único que se puede concluir de las omisiones del Ejecutivo es que acepta que facciones de la guerrilla se van a rearmar. Así lo dijo Rivera, al afirmar que un grupo de desmovilizados de las Farc usarán las armas del Estado para proteger a sus comandantes cuando estos sean dirigentes políticos. 

Serían 900 o más guerrilleros rearmados a los que ni siquiera se les realizarán una revisión de antecedentes y pruebas de aptitud.

A esto se suma la evasiva para explicar por qué la mayoría de las 23 zonas veredales transitorias y los ocho campamentos donde se van a concentrar las Farc, incumplen con los requisitos con los que se comprometieron para salvaguardar la seguridad nacional.

Es así como cinco Zonas Veredales Transitorias y dos campamentos, están en zonas fronterizas; en 16 Zonas Veredales Transitorias y en cuatro campamentos, hay presencia de cultivos ilícitos; y en seis Zonas Veredales y un campamento, hay activos estratégicos para la Nación. 

Sin contar en las zonas que hay explotación ilegal de minerales, presencia guerrillera, parques naturales y comunidades indígenas.

Pero además, quedó en el aire la coincidencia que hay entre 10 Zonas Veredales Transitorias con  Zonas de Reserva Campesina, y la posibilidad que por decreto el Presidente determine que estas últimas abarquen entre el 60 y el 70 por ciento de las zonas de concentración.

A pesar de su silencio,  el Gobierno no tiene ninguna excusa para seguir evadiendo su obligación de responderle, no solo al Procurador, sino al Congreso y a la ciudadanía.

Seguiremos insistiendo en las preguntas e invito a toda la ciudadanía a que estos cuestionamientos y todos los que tengan sobre el proceso de paz, se los envíen al Presidente de la República a través de derechos de petición.

 

By | 2016-08-30T15:56:47+00:00 Agosto 30th, 2016|Opinión|